#UnMarDeHistorias: Un Mar de Derechos.

#UnMarDeHistorias

#UnMarDeDerechos

34940Los hechos se han sucedido con rapidez: a las 05:40 a.m han recibido en Salvamento Marítimo la llamada de una ONG alertando de una patera a unas 11 millas de la costa que fue localizada, a pesar de la mala visibilidad, cerca de las 07:00 a.m. Han rescatado a cuatro mujeres, dos hombres, un niño de unos diez años e incluso un bebé de cuatro meses. Algunos estaban en el agua cuando llegaron los de Salvamento, presentando varios de ellos un avanzado estado de deshidratación. Uno de los inmigrantes ha tenido que ser inmediatamente evacuado en helicóptero, inconsciente con un golpe en la cabeza y quemaduras por todo el cuerpo por el combustible de la patera. Los demás han sido trasladados al puerto, donde les están atendiendo.

Una vez han hecho su trabajo los voluntarios de Cruz Roja, los inmigrantes empiezan a desfilar ante mí en lo que se me antoja una cola interminable. Todos sabemos lo que está por venir: rostros famélicos y cuerpos a los que les cuesta mantenerse en pie, dificultades para entendernos con ellos propias de la diferencia de idiomas, una evidente desconfianza por su parte y, sobre todo, miedo. Miedo a ser engullidos de nuevo por un mar que les devolverá a ese país al que no quieren regresar.

De repente, oigo ese estruendo tan familiar y giro la cabeza para comprobar que acaba de llegar un ferry: empiezan a desembarcar despreocupados turistas y el contraste con la aparatosa columna de personas que tengo ante mí se me hace tan evidente que me cae encima como una losa. Y por un instante no sé si soy capaz de soportarlo.

Aprieto mi mano izquierda contra mi frente para protegerme del incipiente calor, aunque realmente lo que pretendo es apartar mis miedos de un manotazo. Sé perfectamente lo que tengo que hacer: Soy su abogado. Les defiendo del olvido y estoy aquí para reclamar su derecho a volver a empezar. De mí depende. De mí depende si una nueva vida les espera al otro lado.